Estudiantes 05 oct. 2026

Una alumna comparte las claves de su éxito en los I/GCSE

Por Sonia F., estudiante en Year 12 en Caxton College en Valencia

Los exámenes IGCSE no tienen por qué ser estresantes si te preparas bien. En mi caso, lo que más me ayudó cuando llegó la época de exámenes fue tener ya listo todo mi material de estudio. En cuanto terminábamos un tema en clase, llegaba a casa y preparaba mis propias tarjetas de memoria (flashcards). Así, cuando llegaba el momento de repasar para el examen final, no tenía que preocuparme por elaborarlas. Esto me ahorró muchísimo tiempo, me ayudó a estar menos estresada y me permitió centrar todo mi esfuerzo en asimilar los contenidos.

Otra clave fundamental para mí fue que todo el material que utilizaba fuera de elaboración propia. Si usas los apuntes de otra persona o recurres a la inteligencia artificial para crear tus flashcards, en realidad no estás interiorizando la información ni creando recursos personalizados, algo que resulta primordial a la hora de estudiar. En muchas ocasiones, yo añadía en mis tarjetas preguntas muy concretas sobre aspectos que no me quedaban del todo claros para aclararlos, y eso es algo que no habría conseguido con materiales ajenos.

Mi otra estrategia fue hacer tantas preguntas de examen y exámenes completos de años anteriores (past papers) como me fuera posible. Los criterios de corrección (mark schemes) —especialmente en Ciencias— tienen muchos matices específicos que nadie te enseña en clase, como la necesidad de usar una palabra concreta en lugar de otra para dar la respuesta por válida. La única forma de conocer estos detalles es practicar al máximo con criterios de corrección reales, ya que no aparecen en el temario oficial. De este modo te acostumbras a los requisitos específicos que debes incluir, puesto que en los IGCSE es muy fácil perder puntos por detalles imprevistos o por la forma de redactar.

Por último, durante el periodo de exámenes solía salir a estudiar a cafeterías y bibliotecas con mis amistades. Cambiar de entorno ayuda muchísimo; en mi caso, si tengo la televisión al otro lado del pasillo, la tentación de sentarme en el sofá a no hacer nada es enorme. Al estudiar en grupo, me aseguraba de reservar momentos para repasar algún tema en común, pero dedicaba la mayor parte del tiempo al trabajo individual para mantener la concentración. Por ejemplo, podíamos resolver juntos un problema concreto de matemáticas, pero no hablaba con nadie mientras hacía un past paper a contrarreloj. Estar cerca de otras personas que también están estudiando puede ser muy motivador, siempre y cuando no te distraigas.

¡Mucho ánimo y mucha suerte a todo el alumnado con sus IGCSE!

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