Campus de verano 13 mar. 2026

El poder de la expresión oral para la adquisición del idioma

Por Tim Robinson, profesor de inglés en el English Summer Camp de Caxton College, Valencia

Persiste la idea, desde hace décadas, de que el aprendizaje de idiomas se basa principalmente en memorizar vocabulario, reglas gramaticales y listas de verbos irregulares que hasta a un adulto le podrían provocar una crisis existencial. A tenor de una serie de estudios que analizan la manera en que las personas adquieren un idioma, queda claro que lo más importante es usarlo. 

Por este motivo, en nuestras clases de inglés hacemos actividades para que los estudiantes hablen y hablen permanentemente. Esto podría parecer obvio y simple porque, por encima de todo, para lo que sirve la lengua es para hablar. Sin embargo, en la práctica es como animar a un gato a bañarse: requiere persistencia, cooperación y algún que otro maullido inesperado. Aun así, clase tras clase, nuestros estudiantes aceptan el reto.

Comenzamos con proyectos y tareas orales como entrevistas a compañeros, presentaciones en clase y acciones conjuntas en las que no usan su primer idioma y solo cuentan con la mitad de las instrucciones, porque la vida es así. Las clases pueden parecer un caos, pero, sin embargo, sorprendentemente son divertidas, y eso es lo que pretendemos. El lenguaje vive en la acción, no en rincones polvorientos con fichas olvidadas. 

Les animamos activamente a que no tengan miedo a cometer errores porque estos son vitales para el aprendizaje. Cada error significa que un estudiante ha intentado algo nuevo en lugar de quedarse en silencio. Por ello, les dejamos actuar y que terminen sus reflexiones. Para entonces, cuando todos han tenido la oportunidad de hablar, comentamos con ellos sus errores de forma discreta y amable.

El objetivo no es que el alumnado tenga una gramática perfecta o un vocabulario enciclopédico, aunque ¡aceptaríamos cualquiera de ellos si se presentaran! Queremos que los estudiantes salgan de clase pensando: “Puedo decir algo. Puedo hacerme entender. Puedo hablar este idioma y la gente realmente me entiende”. 

Una vez que se lo creen, siguen adelante. Muy pronto, la creencia ya no es necesaria y se convierte en un hecho. Y cuando los estudiantes confían en que realmente pueden comunicarse, ahí es donde comienza el aprendizaje real y se les abre el mundo del inglés. 

 

Para más información sobre toda la oferta de nuestros campus de verano en julio 2026, pincha aquí.

Publicaciones relacionadas

¿Quieres unirte a nuestra comunidad?

Contacta con el equipo de Admisiones y consulta tus dudas o concierta una visita. Esperamos darte la bienvenida.