Nuestras familias 23 ene. 2026

Construyendo una base global con una educación multicultural para nuestra hija

Por Michael Robinson Chávez, padre de una estudiante en Caxton College en Valencia

 

No había pasado mucho tiempo desde el nacimiento de nuestra hija Olivia cuando decidí dejar de hacer fotografías en zonas de guerra y conflicto. Había dedicado gran parte de mi carrera como fotoperiodista a cubrir diversos puntos críticos en todo el mundo: Bosnia, el Congo, Irak, el Líbano, Gaza, Cisjordania y Siria. Había otros lugares e historias que podía documentar que resultarían menos difíciles y arriesgados.

Me han atraído los viajes y las historias internacionales desde mi primer viaje a Perú, la tierra de mi madre, en 1988. Por aquel entonces no era más que un adolescente y no tenía claro qué quería hacer con mi vida. Aquel viaje, junto con los que hice posteriormente a Sudamérica, lo cambió todo.

Mi mujer creció siendo hija de un diplomático español. Cada pocos años se mudaba a un nuevo país, con una cultura y un idioma distintos (habla cinco lenguas). Era lógico que acabáramos encontrándonos. La alegría de conocer nuevos lugares y culturas nos corre por las venas, y esperábamos que nuestra hija sintiera lo mismo.

Teníamos claro que queríamos que Olivia se formara fuera de Estados Unidos, idealmente rodeada de la diversidad cultural y lingüística a la que sus familias estábamos acostumbrados. Por eso, lo más natural fue dejar EE. UU. y mudarnos a España. Barajamos muchos lugares de la península donde vivir. ¿Madrid? Una capital cultural, pero demasiado grande, cara y sin costa. Olivia y yo somos de California, así que la descartamos de entrada. ¿Barcelona? Preciosa, pero saturada de turistas y con precios a la altura. Valencia era el lugar ideal.

Nos encanta el tamaño de Valencia y todas las opciones culturales que ofrece a quienes residen allí, a pesar de sus dimensiones modestas. El siguiente paso era encontrar el colegio adecuado. Caxton College fue nuestra primera opción. Su excelente reputación, un plan de estudios académico vanguardista y una buena mezcla de estudiantes de origen español e internacional lo hacían ideal. Olivia solo tenía que pasar las pruebas de acceso y esperar que hubiese una plaza libre. Fueron unas semanas de tensión, pero, huelga decirlo, nos pusimos muy felices al recibir la noticia de que Olivia había sido admitida.

Gran parte del mundo atraviesa un momento de tensión. No es fácil ser adolescente y lidiar con ello. La información, para bien o para mal, inunda nuestros dispositivos en segundos. Lamentablemente, mucha ni siquiera es cierta, y aprender a distinguirla será crucial en el futuro. Formarse en un centro con alumnado de diversas partes del globo es esencial para construir una base sólida de cara al futuro. Los días que voy a recoger a Olivia, que ahora está en Year 11, y me cuenta entusiasmada algo que ha aprendido en clase, sé que esos cimientos son fuertes y que siguen creciendo.

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